Todos nuestros productos están fabricados y diseñados en Barcelona.
Apostamos por productos duraderos, hechos de forma artesanal por nuestros expertos y respaldados por un diseño de calidad.
Galarina surgió de una inquietud compartida entre el diseñador e interiorista Alex March y el metalista e industrial Juan Pavón: dando forma a una marca que concibe cada pieza como una expresión honesta y contemporánea del trabajo bien hecho.
Hoy el talento artístico de Alex, director creativo de la marca, unido a la sabiduría artesanal de Juan, director técnicode Galarina, encuentran el punto de equilibrio justo entre arte y diseño, entre artesanía e indústria, entrecreatividad y producción, para plasmarlos en piezas únicas de alta calidad creadas por y para entusiastas del diseño.
ALEX MARCH CO-FUNDADOR Y DIRECTOR CREATIVO
Desde 2010, Alex March desarrolla un lenguaje creativo que se sitúa entre la memoria y la contemporaneidad.
Procede de una familia con una larga tradición vinculada al arte yal diseño a lo largo de varias generaciones, un legado que ha marcado profundamente su sensibilidad estética y su manera de entender el sector.
Su trayectoria, estrechamente ligada al interiorismo, le han permitido comprender cuales son las necesidades objetuales y decorativas de arquitectos e interioristas.
Esta experiencia aplicada al diseño de producto, materializa su visión holística que une diseño, arte, artesanía y cultura visual, traduciéndose en piezas que integran distintas corrientes y referencias estéticas, reinterpretadas desde una perspectiva actual y atemporal.
El resultado son objetos con identidad propia, donde proporción, color y carácter material se combinan para crear diseños expresivos y equilibrados, concebidos para perdurar y dialogar con distintos espacios y contextos.
VERSATILIDAD SIN RENUNCIAR AL DISEÑO
Las piezas de Galarina están concebidas para integrarse con naturalidad en distintos espacios.
Cada producto combina solidez estructural con superficies refinadas capaces de resistir el uso cotidiano, la humedad y las variaciones de temperatura.
La precisión del material permite desarrollar líneas limpias y proporciones equilibradas, dando lugar a piezas que funcionan con la misma naturalidad en interiores y exteriores, tanto en espacios residenciales como en proyectos de contract.
Un material.
Múltiples espacios.
Rendimiento duradero.
JUAN PAVÓN · CO-FUNDADOR Y DIRECTOR TÉCNICO
La producción de Galarina se apoya en un profundo conocimiento del trabajo del metal y en una fabricación local cuidadosamente controlada.
Nuestras piezas se desarrollan y producen en nuestras naves de Cabrera de Mar, en Barcelona, donde el proceso combina técnicas artesanales con métodos contemporáneos de fabricación.
Al frente de la dirección técnica se encuentra Juan Pavón, cofundador y director técnico de la marca. Metalista con una larga y consolidada trayectoria en el sector, cuenta con una amplia experiencia en el desarrollo y acabado de piezas en acero y otros metales.
Su conocimiento del material y de los procesos productivos contribuye a garantizar la precisión, la solidez estructural y la durabilidad de cada objeto.
En este entorno de trabajo, diseño y fabricación avanzan de forma conjunta, dando lugar a piezas donde la calidad del material, el cuidado por el detalle y el control del proceso forman parte esencial del resultado final.
IMPACTO POSITIVO
En Galarina, gran parte de nuestras colecciones se desarrollan en acero y otros metales, a menudo combinados con distintos materiales.
Cada pieza se fabrica mediante un proceso que une precisión metalúrgica y un acabado de pintura en polvo termoendurecida aplicada al horno, un tratamiento que aporta profundidad al color y garantiza una alta resistencia al impacto, al desgaste y al paso del tiempo.
El acero ofrece una alta integridad estructural, proporcionando estabilidad y durabilidad durante décadas.
Esta longevidad forma parte esencial de nuestro enfoque hacia la sostenibilidad: diseñamos objetos pensados para perdurar.
Además, es un material 100% reciclable y reparable.
Sus superficies pueden restaurarse o repintarse, permitiendo que cada pieza evolucione con el tiempo y con los espacios que habita.
Duradero por naturaleza.
Sostenible por intención.
Atemporal por diseño.